Likes basura
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El caballero ha hecho una limpieza exhaustiva a su armario. Por fin se ha decidido y ha arrancado, no sin dificultad, del fondo del armario, un abrigo de imitación piel, que lució con orgullo hace treinta años en la brumosa ciudad… con cierta rabia amorosa lo tiró al piso. A este siguieron, una camisa con las puntas de los cuellos demasiado largas para la moda actual, unos cuantos jerséis de una famosísima marca, que por desgracia, se había echado a perder pues, su fundador no había dejado herederos y hacienda se quedó con la empresa, que no encontró sustitutos que siguieran cumpliendo con su destino dentro de la moda.
A esta montaña se sumaron varias docenas de tejanos, pantalones de paño, y, por último, unos cuantos zapatos.
Luego, el caballero empacó meticulosamente toda la ropa y la colocó en bolsas de basura limpias, las cerró cuidadosamente y cargó con ellas su auto, dirigiéndose hasta un lugar de recogida de ropa.
Una ropa que sería destinada a países pobres y que continuaría su destino de cubrir cuerpos y proteger pies desnudos de las inclemencias del tiempo.
El caballero vuelve a su casa y llama a sus amigos para comentarles su buena acción. Esa noche, duerme tranquilo. Ha ayudado a alguien.
Su vida transcurre con la formalidad de siempre, aunque a veces, comete alguna locura, pero, ¡qué carajo! La vida es para vivirla.
Se embarca en un viaje a África.
Son dos semanas de viaje organizadas por una empresa que se ha ocupado de todo lo que puedan necesitar sus pudientes turistas. Una tarde, ya casi al final de su corta estadía y aprovechando unas horas que los organizadores les han dejado libres, decide tomar un autobús y visitar un pueblo cercano que no aparece en la guía turística.
Se trata de un pueblo anclado en el pasado, de hecho, el autobús lo dejó a unos cuantos kilómetros del pueblo. El caballero se vio solo, caminando sobre un terreno árido, que, sin embargo, a lo lejos dejaba ver una serie de colinas de mediana altura y hasta allí se propuso llegar. Era extraño, en aquella zona, no constaba en ninguna parte, que hubiera montañas. Seguramente se hallaba ante un gran descubrimiento, se aseguró de que su cámara estuviese lista, se ajustó las gafas para protegerse del encandilamiento producido por los rayos del sol.
Al cabo de una hora de penoso caminar, ya casi sin agua y medio asfixiado, pero con el propósito de comprar una botella suplementaria para el camino de regreso, se sorprendió en medio de un caserío, se sentó a descansar en una piedra, se restregó los ojos y descubrió que las colinas que llamaban su atención, apenas una hora antes, eran montañas de ropa usada, que él mismo había ayudado a construir en el momento en que se decidió a llevar su ropa vieja al contenedor.
¿Sintió vergüenza? ¿Rabia? ¿Remordimiento por llenar de basura blanca ese país? No.
Lentamente, se acercó a la montaña, hurgó en sus escombros y se dedicó a fotografiar las etiquetas de la ropa.
Sus redes sociales iban a estallar.


Gladys Fuentes
Nace en Bogotá, Colombia. Durante años alternó su actividad laboral como creativa publicitaria con la literatura, escribiendo cuentos de marcada tendencia urbana, guiones para televisión y cine, además de artículos para periódicos o contenidos en blogs literarios. Realizadora de LIBRO ABIERTO, un programa de radio que se emite todos los lunes a las 19:00 en Radio Guiniguada (Las Palmas de Gran Canaria, España) y cuya temática literaria tiene por objeto comentar libros y motivar a la lectura.